El técnico argentino será el jefe de Quilicura Basket en la temporada 2021, buscando mejorar la cara que dejaron los capitalinos en la pausada temporada anterior.

Muchas temporadas han pasado desde que Gustavo Noria debutó en Chile el año 2002. Clubes e incluso la selección chilena como ayudante le vieron trabajar. Varios campeonatos más tarde, el argentino vuelve al país para dirigir a Quilicura Basket en LNB Chile por segunda Liga consecutiva. Al equipo lo tomó a mediados de la campaña que cortó la pandemia, pero ahora será la cabeza de su proyecto 2021. Un hombre de básquet que ya proyecta cómo será el nuevo año del elenco del norte de Santiago.

¿Cómo afronta una nueva temporada en Chile?

Me encuentro bien y con muchas ganas de comenzar. Todos dentro del baloncesto queríamos comenzar pronto. Es muy bueno tener la confirmación y armar el equipo, con muchas ganas. Mi retorno a la Liga después de tantos años se produjo después del cambio de entrenador con un equipo ya formado, ahora la posibilidad de armar el plantel es muy buena y positiva.

¿Cómo va el armado del plantel?

Siempre en contacto con el presidente, porque la idea era renovar. Estábamos esperando el presupuesto, entonces se barajan nombres y han sido días entre fiestas hablando con jugadores, comentándoles y ajustando el presupuesto. Estamos en pleno armado.

¿Qué objetivos deportivos se plantean?

En la primera parte hay que adaptarnos a una realidad de respetar los protocolos para entrenar y jugar, así que en principio adaptarnos y tomar la Copa Chile como inicio de la temporada, con juegos oficiales. Lo que queremos es lograr un equipo competitivo con un compromiso de todos los jugadores. Creo que podemos llegar a un buen plantel de nacionales con jugadores que conozco. Las expectativas son muy buenas, es competir de igual a igual con todos los equipos.

¿Cómo le gustaría que juegue Quilicura?

Me gusta la intensidad, sobre todo en el juego defensivo. Me gustan los equipos intensos defensivamente, comprometidos. Un equipo que tenga mucha energía, donde la defensa y ataque sean dinámicos. Con la Liga con un solo extranjero, de acuerdo al plantel quizás transformar el estilo de juego, ser un equipo con transiciones, dinámico y agresivo en ofensiva, que pueda tener buena lectura de juego para resolver situaciones. Va a ser una Liga linda para todos, una Liga especial. Tendrán mucha trascendencia los jugadores chilenos, donde hay muy buenos.

¿Cómo ve para el futuro del básquet chileno que muchos U23 sumen minutos en esta temporada?

Muy positivo. Hay que darle mayor cantidad y calidad de partidos a los jugadores. Cuando hay estos cambios hay un periodo de transición en el cual después de una temporada habrá que hacer algunos ajustes en cuanto a fichajes, jugadores mayores y U23. Es muy importante. Ojalá los jóvenes nuevos, porque aparecerán nuevos jugadores en la Liga, que aprovechen la oportunidad. La Liga va a ser cien por ciento profesional, los jugadores hoy tienen otra visión, distinta a la que tenían en el 2002 cuando llegué a Chile.

¿Qué le gustaría repetir en Quilicura de sus experiencias pasadas en Castro, Osorno, Provincial Llanquihue y Everton?

En todos me encontré con muy buenos jugadores nacionales, pero buenas personas y comprometidos. De hecho, hay posibilidad de que haya un par de jugadores que puedan repetir esta temporada en Quilicura, que he tenido antes en otros equipos. Me gustaría contar con ellos con la madurez que tienen hoy, porque son jugadores maduros deportivamente y sobre todo que sean comprometidos. Eso me gustaría encontrar.

¿El compromiso será factor para mejorar la campaña del torneo anterior?

Es parte de la mejora, sí. La temporada pasada los jugadores que fueron parte del plantel, dentro de sus medidas que se lo permitían, estaban muy comprometidos con el equipo. Era un equipo que ascendió y continuó con los jugadores, entonces muchos tenían otras actividades anteriores de estudios o laborales, quizás no podían estar en tiempo y forma que el equipo necesitaba. Para este año en el armado del equipo se les va comentando cómo se va a trabajar y si está dispuesto a asumir ese compromiso. No es que la temporada pasada no estuvieran comprometidos, sino que se adaptaron y dieron todo por el equipo. Ahora lo enfocamos de manera distinta, explicando al jugador cómo se va a trabajar, qué necesitamos y si está dispuesto.

¿Cómo se puede encantar a los vecinos de Quilicura para que se sientan representados por su equipo?

La gente de Quilicura ha visto buen básquet. Han tenido temporadas anteriores en que el equipo ascendió. Siempre creo que el jugador es el que contagia, el que invita a la gente, entonces tenemos que reflejar en cancha una entrega total. Hay que ser siempre un equipo que va a jugar a ganar cada partido y de esa manera la gente va a asistir. Es una comuna dentro de todo nueva en el baloncesto. Tal vez no comparados con hinchadas como las de la Isla o Concepción, Osorno en su momento, pero es tarea nuestra contagiarlos y que quieran vernos jugar.

Al principio no será posible en los gimnasios y por lo mismo LNB Chile ha trabajado en su revolución tecnológica, ¿qué le parecen los cambios que se implementarán?

Primero, felicitar a la Liga. Es totalmente necesario. Uno de los cambios que después de tantos años de mi última temporada en 2009 en Everton, fue encontrarme con esto de que enviaban los partidos. La Liga nos enviaba los partidos en la temporada pasada a todos los entrenadores. Ahora el streaming, poder ver los juegos y que la gente nos vea va a ayudar mucho al crecimiento y al producto en sí. Las Ligas de básquet en todos los países son un producto que hay que vender y esto ayudará a eso. Me parece excelente lo que se ha logrado y una gran herramienta para nosotros como entrenadores y cuerpos técnicos.

Y usted, personalmente, ¿cómo llega desde el punto de vista anímico?

Muy bien, con muchas ganas de trabajar. Este periodo de pandemia, cuarentenas y protocolos fue particularmente complicado al comienzo, pero después te vas adaptando. Rescato muchas cosas positivas, como haber aprovechado la virtualidad en cuanto a charlas y capacitaciones. Con la Fep y Adebach tuvimos una capacitación muy buena, días intensos de contacto con los colegas, de dar charlas, fue positivo. En la medida que vas estando en contacto con colegas, seguir aprendiendo, te quedas con muchas ganas de trabajar. Es un buen momento y ya estoy en la etapa de ansiedad. También adaptándonos a los protocolos que nos exigen para que pueda perdurar la Liga y que sea un ejemplo.

Usted estuvo como ayudante en la Roja y dirigió varios jóvenes que hoy son figuras de LNB Chile, como Gerardo Isla o Sebastián Suárez, ¿cómo ve el proceso actual de la Selección?

Ese periodo con Daniel Allende fue el inicio de un proceso de cambio en las selecciones nacionales. Contamos con apoyo económico y por parte de clubes y jugadores. Puedo nombrar a Franco Morales, Nicolás Ulloa, José Del Solar, muchos chicos que pasaron por ese proceso. Seguí lo que hicieron después los colegas Daniel Frola y Cristian Santander. Hay un gran avance, veo un cambio grande en los jóvenes, con muchos fuera del país, que ya ven la profesión del baloncesto, que antes era complicado. Muchos buenos jugadores lo dejaban por los estudios. Hay que ayudar a los jóvenes con la competencia.

Esperemos que los jóvenes sumen minutos en esta Liga Nacional.

Sí, creo que se les va a dar. Siempre pienso que los jóvenes en el básquet profesional se tienen que ganar su lugar, trabajar duro, aprender todo el tiempo y estar siempre disponibles. A veces no todos están dispuestos a eso. Los chicos tienen que entender que hay jugadores mayores con mucha trayectoria y que si ellos quieren ocupar ese lugar, independiente del puesto que ocupan, tienen el espacio pero los minutos se los tienen que ganar.

Foto: Óscar Olguín.