El técnico del Campanil proyecta la temporada 2021 junto a un plantel que mezclará juventud y experiencia de la mano de viejos conocidos del básquet nacional. Las ambiciones del siempre renovado técnico penquista.

Cipriano Núñez es un emblema en la Región del Biobío. El técnico que llevó a la Universidad de Concepción a ganar la Dimayor en dos oportunidades en la década del 90, sigue vigente y siempre renovándose. Estudioso y dedicado al deporte que ama, ya piensa en el inicio de una nueva temporada al mando del Campanil. De todo eso conversa con LNB Chile, proyectando la competencia que se viene y empujando su ilusión de volver a lo más alto.

¿Cómo se siente de cara a una nueva temporada?

Fue un proceso un poco ansioso y temeroso de lo que se viene. Queremos que las puertas se abran para ejercer nuestra actividad, que está parada desde el comienzo en todos los ámbitos, no solo la Liga Nacional. Nos toma en un momento de ansiedad, porque hemos venido preparando el comienzo. Nosotros estamos bien estructurados con respecto a lo que se viene, preparando el protocolo junto a la universidad, jugadores, cuerpo técnico y dirigentes. Estamos con cursos online para cumplir los protocolos de la universidad en sus dependencias, como la Casa del Deporte. Sacamos adelante un presupuesto y tenemos casi cerrada la plantilla. Estamos definiendo la fecha de llegada de algunos jugadores para empezar a entrenar. Será una temporada con altibajos, pero con ánimo y vibras positivas para sacar esto adelante.

Han ido presentando jugadores, como Eduardo Marechal. ¿Cómo toma la llegada de este experimentado jugador?

Lalo es un viejo conocido para mi. Un jugador que lo tuve en San Fernando y que antes había gestionado para que llegara a Concepción. Siempre lo quise llevar. Mi interés siempre ha sido máximo en cuanto a contar con figuras como él. Es un jugador interesante, en San Fernando ganamos una Libcentro. Será muy importante para el club, que será el que gozará los beneficios de contar con alguien como él. Tiene mucha experiencia, muchas tareas y posiciones de juego, es polifacético, puede entregar calidad y también aportar a un plantel joven, donde será el mayor junto a Rodrigo Madera. Esa experiencia nos ayudará mucho, sobre todo en el carácter y manejar los momentos duros.

También anunciaron al joven Lino Sáez, quien tendrá su primera experiencia en LNB Chile tras formarse en el extranjero. ¿Qué aporte le puede dar a la UdeC?

Llegan varios jóvenes interesantes. Lino es un jugador con el que conversamos hace varios meses. Estábamos interesados en su venida, porque queremos cumplir algo que él y su familia desean, que también pueda estudiar y sentirse apoyado al realizar su deporte. Sacar una carrera también es su objetivo. Le estamos brindando las posibilidades para que lo cumpla. Hemos formado muchos jugadores de Dimayor y LNB que también sacaron sus carreras con éxito y hoy son excelentes profesionales. Me llamó la atención que el objetivo de Lino esté de la mano con el estudio, porque nos asegura que estará bastantes años con nosotros. Tiene todo el apoyo de su familia. Es una familia de basquetbolistas, no solo por el padre, porque también es grato saber que su madre fue jugadora destacada de la universidad, una profesional y que sabe que estará bien en la Universidad de Concepción.

¿Cómo se planifica el trabajo con jugadores que llevan tanto tiempo parados?

Todos vamos a vivenciar lo mismo. Es una experiencia retomar el trabajo después de estar mucho tiempo parados, pero hemos tratado de mover a nuestros jugadores a través de Zoom. Tenemos contacto con ellos para que desarrollen procesos individuales en comunicación con el cuerpo técnico. Tan desde cero no vamos a comenzar. Respecto a la experiencia para sacar adelante a los prospectos jóvenes, no quepa duda que tengo el conocimiento. Trabajé con muchos jugadores que había que transformar en jugadores de Liga. Hemos catapultado un sin número de jóvenes que, una vez cumpliendo los requerimientos técnicos y tácticos, lectura de juego y comprensión; han logrado minutos a temprana edad.

Usted lleva muchos años en el deporte. ¿Cómo renueva la ambición para mantenerse vigente?

Me estoy renovando permanentemente. Mi relación con el básquet es día a día. Cuando me dispuse a ser entrenador me dijeron que un entrenador debe estar todos los días con los libros, estudiando permanentemente y capacitándose. En octubre comencé un Máster en dirección deportiva en básquetbol. Siempre metido, de raíz. Estoy cada día pendiente de los detalles y estructurando la visión que daremos al plantel, porque vamos a tener varias figuras jóvenes. Tenemos una gran labor por delante con Santi, con el PF. Este año captamos a Lino Sáez, a Domínguez y sumado a un jugador como Carrasco, que está en proceso de despegue absoluto, hacen más interesante la labor del técnico. Eso me motiva, el hecho de que tenemos mucho trabajo por hacer.

¿Sueña con devolver a la UdeC a sus años de gloria?

Claro. Mientras estés a la cabeza de un proceso como éste, la ilusión es permanente. Vamos a ir sacando esto adelante. Tener un equipo hipercompetitivo y tratar de estar en la cima. Sabemos que no será fácil, porque hay que lidiar con buenos equipos y buenos planteles, pero creo que tenemos armas y un buen complemento. Tenemos que ponerlo a funcionar rápidamente. Es la labor del cuerpo técnico. Sueño con volver a tener éxitos con la UdeC y dejar esa huella en el camino.

Para quien no vive en Concepción, ¿cómo definiría la forma en que se vive el básquet en la capital del Biobío?

Somos el equipo de la octava región en la Liga Nacional, el equipo que representa la institución estudiantil más grande la región y dentro de las tres primeras a nivel nacional. Tenemos la responsabilidad de lucir esos colores de la mejor forma. Siempre lo hemos hecho. Llevo muchos años vinculado con la universidad, así que conozco perfectamente cómo llegar al plantel y hacerlos luchar por los colores de la universidad y la ciudad. Nos miran como el emblema del deporte universitario profesional y siempre nos hemos sentido completamente apoyados. Es un tema de interés a nivel regional y nacional. No solo tenemos seguidores en la región, sino que toda la cantidad de egresados y profesionales a lo largo del país y el extranjero, que nos siguen y apoyan. Es un proceso que hay que saber contagiar al plantel, hacerles saber que somos más que solo un equipo de básquetbol.

¿Cómo le gustaría que juegue su equipo esta temporada?

Tenemos las piezas para hacer un básquetbol bastante explosivo, intenso y de mucha transición, tanto ofensiva como defensiva. Podemos correr muy bien la cancha, tenemos calidad para eso. El año pasado tuvimos un pequeño problema y logramos mejorar cien por ciento, porque terminamos jugando muy explosivo, muy rápido, al nivel que tiene que tener la UdeC. También una transición defensiva que comience temprano, que seamos capaces de presionar, ser intensos. Con alta juventud, creo que podemos lograr y transportar esa intensidad a muchos minutos, también complementando con la experiencia para cerrar bien los partidos. Tenemos para jugar la mitad de cancha, el cinco contra cinco. Tenemos que tener un buen equilibrio entre tablero ofensivo y tiro de tres puntos. Es una misión que nos puede llevar al éxito. Así lo veo, con mucho potencial en el juego. El balón es el que tiene que hablar y la defensa ser un bloque sólido.

Considerando que será una temporada con formación de plantillas distintas, protocolos de seguridad… ¿Qué cree que será lo más difícil?

La temporada tiene que cimentarse. Primero empezaremos con dudas en aspectos que no estamos acostumbrados, como los protocolares. Eso será lo primero que tenemos que dominar. Debemos tener autocontrol y para eso debemos manejarnos bien. Esa disciplina nos dará cómo aplicarla en temas de pandemia, de lo que estamos viviendo en lo sanitario. Son sensaciones que ahora no se pueden describir, pero sabemos que tendremos algunos problemas, pero con soluciones rápidas a nivel directivo. Somos funcionarios de las instituciones y nos tienen que dar la solidez para poder trabajar. Habrán sensaciones extrañas, como jugar sin público. Darnos ánimo a nosotros mismos. Es un trabajo que tenemos que sacar en limpio todos para lograr que la Liga Nacional salga adelante.

Foto: @udeconcepcion